Hogar

Los 10 accidentes de hogar más comunes

20/6/2022
por
Tuio
Los estudios indican que cada XX segundos se produce un accidente doméstico, descubre cómo puedes evitarlos.

La salud familiar exige una serie de cuidados y atenciones que deben tenerse en cuenta para no visitar el hospital de manera recurrente, especialmente en lo que a niños y adultos mayores se refiere. En el caso del hogar, este no se encuentra exento de peligros; de hecho, el accidente en el hogar es uno de los más comunes de todos.

Tipos de accidentes más comunes y cómo evitarlos

Vivir de manera plena implica tomar riesgos, viajar y conocer el mundo, entre otras cosas. Es por ello que la mayoría creemos que en la seguridad del hogar nada malo puede pasarnos a nosotros o nuestra familia. Sin embargo, cualquier hogar se encuentra poblado con electrodomésticos, instalaciones eléctricas y todo tipo de objetivos y productos que, en ciertas circunstancias, pueden resultar peligrosos.

En efecto, existen riesgos de caídas, golpes y quemaduras; intoxicaciones, picaduras y atragantamientos; incluso la intemperie y el clima pueden afectarnos de manera grave. No por ello debemos considerar que nuestros hogares son peligrosos; simplemente ocurre que es en donde más tiempo pasamos, y es por eso que las probabilidades de sufrir accidentes son mayores.

Si bien uno piensa en niños cuando piensa en accidentes domésticos, el grupo más vulnerable es aquel mayor de 65 años de edad. Al presentar movilidad reducida, este se encuentra en riesgo en lugares como el baño, la pileta u otros ambientes en donde el suelo pueda estar mojado, como la cocina o la vereda cuando se riega el césped. Lo mismo puede decirse de lugares en donde el suelo es inestable o de difícil tránsito.

En el caso de los niños, es menester que nos ocupemos de guardar todos aquellos productos de limpieza y tóxicos, los objetos punzantes o filosos, y comunicarles los peligros de subirse a cornisas o superficies altas como muebles o árboles. Esto incluye, por ejemplo, aconsejarles que no corran en superficies mojadas. Por el mismo motivo, debemos prevenirlos de hornallas, chimeneas e instalaciones eléctricas. En caso de producirse un accidente, lo más importante es mantener la calma, tener botiquines de primeros auxilios y conocer los centros de atención médica y los distintos tipos de lesiones.

Atragantamiento

Este tipo de afección se produce en el caso de obstrucción de vías respiratorias y alimentarias. Puede producirse por una alimentación desprevenida o cuando un niño se traga una pieza de juguete demasiado pequeña; se recomienda, en este último caso, evitar que estas sean alcanzadas.

Intoxicación

Se produce cuando se consumen productos químicos, generalmente de limpieza, aunque no exclusivamente; puede ser por comer alimentos en mal estado, pinturas y pegamentos o medicamentos. Se recomienda quitar cualquiera elemento de este tipo del alcance de los niños y siempre revisar vencimientos y el estado de la comida antes de ingerirla.

Electrocución

En este caso, los accidentes se producen cuando no se toman los recaudos en cuanto a las instalaciones eléctricas y los aparatos domésticos conectados a ellas. Son el principal foco de accidentes los enchufes y sistemas de alargues sobrecargados o cerca de ambientes húmedos. Existen ciertas recomendaciones particulares que nos conviene conocer; por ejemplo, los materiales conductores y las especificaciones de los electrodomésticos.

Cortes

Estos se producen en niños cuando estos se encuentran en contacto con elementos cortantes que no saben manejar o que manejan sin cuidado, aunque también puede ocurrirle lo mismo a los adultos en el manejo de herramientas o en la cocina. En este caso, la única recomendación es el cuidado y la atención cuando se presentan estas situaciones.

Quemaduras

Las quemaduras se dan en el contexto de la cocina, con hornallas o cuando manejamos líquidos calientes —siempre conviene probar la temperatura de cualquier alimento antes de ofrecérselo a los niños—. En la cocina es más común quemarse con agua hirviendo que con fuego o una olla caliente, aunque esto no quiere decir que debamos relajarnos frente a ello. Lo mismo ocurre cuando planchamos ropa o nos alisamos el cabello; estos elementos pueden provocar accidentes si se dejan desatendidos.

Caídas

Las caídas son de los accidentes más comunes de todos y suelen asociarse con el juego de los niños y la falta de cuidado, pero también se producen en personas mayores. Estos accidentes pueden evitarse al cambiar la tracción de las superficies y colocando pasamanos y barandas de acceso. Con los niños puede ser un poco más difícil; debemos hablar con ellos para comunicarles los peligros de ciertas actividades y lugares.

Ahogos

Este tipo de asfixia se produce por la obstrucción de las vías respiratorias; en muchos casos, es similar al atragantamiento, aunque el problema es la falta de aire y no la obstrucción en sí. Esto puede producirse en niños en una pileta o en los infantes cuando se los baña, si no se tiene cuidado.

Picaduras y alergias

Este tipo de accidentes se producen cuando las personas son picadas por insectos venenosos o a los que son alérgicos; las alergias, sin embargo, pueden ser provocadas también por la ingesta de alimentos que el organismo de la persona no tolera. Para prevenirlos, es menester conocer los insectos de la zona, saber si las personas que integran al núcleo familiar tienen alergias y, en caso de ser así, disponer de los elementos de auxilio correspondientes.

Exposición al sol

Las quemaduras y los problemas en la piel en zonas de mucho calor pueden pasar desapercibidas si no se toman las precauciones debidas. Considerar siempre que los niños estén jugando en el patio o jardín procurar que utilicen el factor de protector solar adecuado.

Intemperie y clima

Esta categoría de accidentes tiene que ver con circunstancias asociadas con tormentas, nevadas o cualquier otro fenómeno climático como tornados e inundaciones. Dependerá siempre de la zona en donde se encuentre la vivienda, pero en aquellas en las que sea común un tipo de evento, deben tomarse los recaudos necesarios y ensayar evacuaciones y simulacros, puesto que todos los accidentes mencionados hasta ahora pueden ocurrir de manera simultánea en estas circunstancias e incluso intensificarse.

Conclusión

Los accidentes domésticos pueden ocurrir en muchas situaciones, bajo circunstancias cambiantes y difíciles de prevenir. Por lo general ocurren a las personas mayores y a niños, aunque los adultos no nos encontramos exentos. La mejor manera de prevenirlos es conocer el hogar y los riesgos más inmediatos, y también disponer de ciertos conocimientos en caso de que se produzca alguno de ellos.

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