Hogar

De qué color pintar las paredes de tu casa: te lo contamos

20/6/2022
por
Tuio
Una pintura nueva en las paredes de tu hogar puede darle una nueva apariencia. Además, si eliges esta correctamente, podrás sacarle más partido a tus estancias.

Si has llegado hasta aquí es porque ya le has dado demasiadas vueltas a la pregunta de qué color pintar la casa. Y es que, como ocurre en muchas ocasiones, la gran cantidad de opciones de pinturas de paredes hace que, más que facilitar la decisión, esta sea muy complicada.

¿Estaré acertando con la elección? ¿Estos colores para pintar paredes son demasiado oscuros? ¿Será un tono que se ensucie enseguida? Estas son las preguntas habituales para quienes desean darle un nuevo toque de color a los muros de su hogar.

Los mejores colores para pintar las paredes de tu hogar

La decisión de pintar una pared de color no debe ser aleatoria ni estar únicamente supeditada a los gustos. Se puede ser amante del rojo y, sin embargo, esta puede no resultar la mejor elección para pintar un pasillo.

Por eso, es importante conocer qué efecto tienen los distintos tonos y que sensaciones se pueden lograr con ellos. Nuestros seguros de hogar reciben muchas peticiones de clientes por la cobertura de daños estéticos. Y tenemos una amplia experiencia que nos permite indicarte las mejores decisiones para pintar las paredes de color.

Elevar los techos

Esas grandes casas de techos altos ya casi son como un animal en peligro de extinción. Hay pocas y seguramente tú no vivas en una de ellas. Además, en los inmuebles nuevos se baja todavía más el techo. Por ejemplo, para introducir los conductos del aire acondicionado centralizado.

Por eso, una de las principales obsesiones de las personas que buscan pintar paredes de los colores adecuados es cómo lograr que el techo parezca más alto. Esto tiene como objetivo ampliar visualmente el espacio de la casa y ganar luz.

¿Cómo se consigue? El proceso es sencillo: el techo siempre debe ser de un color más claro que las paredes. Seguramente tu casa ya estará así, ya que es la elección más habitual. ¿Se pueden elevar todavía más los techos? Sí: con la pintura para paredes elegida.

Si se pone una capa de blanco acabado brillante, este reflejará todavía más la luz. Eso tiene un resultado visual muy potente en cuanto a 'elevar' los techos. Y con ello, verás como tu casa 'crece' por momentos.

La opción clásica

Nada más clásico que el blanco para pintar una pared de color. Pero clásico no es sinónimo de antiguo, aburrido o equivocado. Y menos en este caso: el blanco ofrece una respuesta neutra a la vista y también amplía los espacios. Además, con él no se corre el riesgo de 'cansarse' por haber elegido un tono demasiado potente o con elevada personalidad.

Más beneficios del blanco: no implica riesgos decorativos. Esto quiere decir que cualquier cosa va bien con ese color. Se puede colocar cualquier tipo de mueble, del color que sea, que quedará bien. Esto permite tener una mayor libertad ante cualquier posible cambio.

Si, por el contrario, se tienen paredes de colores muy intensos, la cosa se complica: el simple hecho de cambiar el sofá puede convertirse en una odisea.

Además, pintar de blanco no tiene por qué tener un único camino: existen diferentes tipos de pinturas para interiores que logran acabados distintos. Y que pueden ir desde lo más tradicional hasta opciones contemporáneas más llamativas y arriesgadas.

Colores intensos

Dentro de las modas más seguidas por los que se preguntan de qué color pintar la casa se encuentra un amplio catálogo de colores intensos. Azules, verdes, calabazas... Son los más elegidos en estos casos porque ofrecen sensaciones positivas y no son muy invasivos. Trabajar con el color intenso es interesante, siempre que se haga con conocimiento y dejándose aconsejar por los profesionales.

Los colores intensos son muy utilizados para crear espacios de gran personalidad. Usados con cuidado se pueden lograr resultados más que interesantes. Para ello, conviene tener en cuenta algunos consejos.

El primero es optar por la gama de colores indicada: verdes, azules, calabazas... Estos son más funcionales y se adaptan mejor a casi cualquier escenario. Los rojos, rosas o violetas, por ejemplo, pueden resultar demasiado invasivos. Igual pasa con grises, marrones o negros.

Además, conviene apostar por utilizar estos colores intensos en habitaciones de tamaño medio o grande. Si los muros están muy pegados entre sí, es posible que se genere una sensación de ahogo que resulte incómoda para las personas que vivan o visiten el inmueble.

También trataremos de dejar estas opciones más intensas para salas donde no se busque el relax. No es conveniente decidirse por un azul brillante para la habitación o un naranja intenso para el salón. Estos tonos los pondremos en cocinas, entradas, baños o despachos.

¿No sabes de qué color pintar la casa? Combinaciones de tonos

Algo que se ha puesto muy de moda a la hora de pintar paredes de colores es elegir un par de colores para pintar las paredes. Nos referimos a usar, por ejemplo, distintos tonos de color calabaza para pintar la habitación. Seguramente hayas visto alguna propuesta así en casas de familiares, amigos o incluso oficinas.

El procedimiento habitual es el siguiente: se divide la habitación en las cuatro (o más) paredes que tenga. En ese momento, se pintan tres cuartas partes del cuarto, generalmente, con el tono en su versión más clara. Para terminar habrá que pintar las paredes color oscuro. Esto se hará en esa selección que se ha hecho y ha quedado sin pintar.

Un ejemplo: en el caso de habitaciones, se opta por elegir como muro más oscuro justo el que está en el cabecero de la cama. De esta manera, la habitación gana en profundidad y se genera un juego estético con los colores de las paredes y la decoración.

Otro caso sería pintar dos paredes enfrentadas de oscuro en un despacho. El resto quedarían en el tono más claro, lo que hace que siga siendo un lugar ideal para el trabajo, pero además haya un toque estético extra.

Existe la posibilidad de no combinar dos tonos del mismo color, sino que hacerlo con dos colores distintos. En este caso, siempre se optará por un color vivo y otro pastel. Y el pastel será el que más metros de muro tenga, para continuar buscando ese equilibrio.

Comunicar con el color

A lo largo de este artículo ha quedado claro cómo el color tiene un papel protagonista en la generación de sentimientos o sensaciones. Profundizar un poco más en ello es importante, sobre todo si estás decidiendo de qué color pintar las paredes de tu casa.

Si se busca crear ambientes relajados, el azul y el verde son los tonos que tendremos que elegir. Siempre en sus versiones más pastel, que son las que resultan cómodas al ojo y logran ese efecto.

El blanco está claro: es paz, tranquilidad, armonía, bienestar. Hay que desterrar la idea de que es un color aburrido y al que se le puede sacar poco partido. Nada que ver: es ahí donde habrá que sacar todas las dotes decorativas y que sean los armarios, los sofás, los cuadros o las lámparas las que generen el contraste deseado.

El naranja y el rojo, que han quedado en un segundo plano en el resto de las recomendaciones, vienen con fuerza aquí: abren el apetito. ¿Una cocina con estos colores no quedaría bien? Sobre todo ahora, que se van eliminando los muros alicatados y se apuesta por paredes pintadas en estos espacios.

La cobertura de daños estéticos en el seguro del hogar

Como se puede comprobar, nuestra experiencia con clientes de nuestro seguro que optan por repintar su casa nos ofrece un amplio conocimiento del uso de los colores para pintar paredes más adecuados.

Los seguros del hogar con cobertura de daños estéticos generalmente tienen en la pintura de paredes uno de los grandes espacios de acción. La aparición de grietas o humedades es más que habitual y, sin duda, llevan asociadas la generación de daños estéticos a la pared.

Es un tipo de cláusula, la de daños estéticos, que no incluyen todos los seguros de manera habitual. Sin embargo, cada vez son más los clientes que optan por incluirla debido a que cubre muchos tipos de problemas. Y daños producidos tanto en continente como en contenido.

¿Qué diferencia la cobertura de daños estéticos de una cobertura normal? En el caso de un escape de agua, por ejemplo, el seguro normal cubre solo la reparación y la pintura de la pared afectada. Esto puede generar problemas estéticos con el resto de muros: habrá claras comparaciones entre una pared y otra con solo echar un vistazo. Además, esto será todavía más evidente en los muros que coincidan en las esquinas.

Si la aseguradora tiene un contrato que les compromete a cubrir daños estéticos, tendrá que asegurar que todos los muros están renovados con el exacto tono de pintura. Algo que, de otro modo, el cliente tendría que terminar haciendo por su cuenta para evitar las diferencias entre una pintura anterior y otra recién puesta.

Todos estos consejos sobre de qué color pintar la casa, sumados a la recomendación de contratar un seguro con cláusula de daños estéticos, hacen que puedas disfrutar de un hogar cómodo, estético, llamativo y con personalidad.

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